Mujer curvy muestra cicatrices de cirugía en el baño POV
Una mujer curvy de 30 años está inclinada en un baño, dejando su espalda y torso al descubierto. La cámara mantiene un estilo POV cerrado, enfocándose en las notables cicatrices postquirúrgicas en la espalda baja y los costados; marcas que se ven curadas desde hace años pero siguen prominentes, elevadas y estiradas. Está frente al inodoro, con las manos apoyadas, arqueando el cuerpo para que las marcas sean visibles bajo luz natural. La toma se mantiene fija, sin más movimiento que pequeños ajustes de postura, centrada en la textura de las cicatrices. Sin tomas de cara, sin desnudez más allá de la zona expuesta, es una mirada cruda a las secuelas de una cirugía en un cuerpo grueso y suave. La iluminación es plana, real, estilo selfie, sin retoques. Se ven productos de baño comunes —cremas, toallitas, un vaso con cepillos—, lo que le da un toque íntimo y cotidiano. No es performativo, parece una mujer documentando o revisando el progreso de sus marcas, sin pretensiones.