Markovna – ¿Qué te parecen mis nuevas pilas de mierda?
Markovna está a cuatro patas en una cocina esterilizada, con una camiseta blanca subida y el culo apuntando a la cámara. Tiene el pelo largo y castaño, pies descalzos y una complexión delgada, el look típico de una morena de veintitantos. En el suelo hay algunas pilas de mierda frescas justo a su lado, de color marrón claro y aspecto blando. Ella estira la mano hacia atrás, agarra un objeto del mismo color —con forma de turrón o juguete— y empieza a metérselo por el culo. La cámara se mantiene baja, con un gran angular, capturando todo: las nalgas abiertas, la penetración lenta y el papel higiénico al alcance. Se lo introduce profundamente mientras sigue a cuatro patas, sin prisas, como si estuviera enseñando un truco nuevo. Hay un corte hacia una toma del váter —taza limpia, tapa subida— solo para reforzar la vibra de baño. Vuelve a ella en la cocina, todavía con el objeto enterrado en el culo; los armarios blancos y el suelo de mármol hacen que todo se vea nítido. Sin diálogos ni música, solo la imagen de ella moviéndolo ligeramente, ajustándolo, como si fuera natural. El papel higiénico está ahí mismo en el suelo, como si planeara usarlo. Todo está filmado con iluminación plana, sin dramatismo, lo que lo hace sentir más real. No se lo saca ante la cámara. Termina con ella todavía de manos y rodillas, el objeto en el culo y las pilas de mierda cerca, como si fuera parte del paisaje.