Demasiado vaga para ir al baño – sexo lésbico con dos chicas
Una rubia y una morena de pelo castaño claro parecen recién salidas de una residencia universitaria: delgadas, tetas pequeñas, coños depilados y suficiente sudor para que las sábanas se peguen. La rubia es la que no tuvo ganas de levantarse al baño; está recostada mientras la morena empieza con suaves apretones en los muslos, luego agarra una toalla rosa y la arrastra arriba y abajo por los labios abiertos de la rubia, como si estuviera puliendo algo. Nada de dedos frenéticos, solo círculos lentos y húmedos que hacen que las caderas de la rubia se estremezcan cada vez que la toalla roza su clítoris. Después de un rato, se turnan, y la rubia se pone a comerle el coño a la morena con la misma calma perezosa: nada de tragarla entera, solo lamidas largas y algún dedo metido de vez en cuando, mientras la cámara se acerca para mostrar el brillo. Todo parece un polvo de domingo por la tarde, sin prisas, y los primeros planos de sus uñas rojas clavándose en la piel y la toalla esparciendo la humedad por todas partes lo hacen aún más caliente.